7 de abril de 2015

Este es mi hijo?

Menudas semanitas llevo preocupada por mi hijo. Y lo suelto así, a bocajarro, porque no veo otra manera de soltarlo. No imagináis la guerra que me ha dado.

He llegado a pensar que me lo habían cambiado. Os lo juro. Sabéis las pelis de sábado por la tarde en que hay dos que por arte de magia se cambian de cuerpo? Bueno... Ahora no sé si se cambian de cuerpo o de personalidad. Joder, ahora estoy dudando, pero ya me entendéis, no? Vamos, que mi hijo parecía otro.

Para empezar, me venía con suspensos. Él nunca ha sido un estudiante brillante, es un vaguete, pero no había suspendido jamás. Hasta ahora. Pensaréis que eso no es tan grave, y puede que no, lo grave era que no le importaba. Ahí ya dices: uy!

Pero eso no es todo. Resulta que su profe "está muy preocupada". El niño "no está motivado". Ahí ya van dos "uys". A ver si me sale un delincuente por falta de motivación... Pero a ver, cómo motivas a un niño para que estudie? Yo no sé, desde luego, eso no lo hacen los profes? No es una asignatura de magisterio? Debería serlo. Yo entiendo eso de que los padres deben educar y el cole enseñar y todo el rollo este. Veo la tele. Pero el tema de la motivación a quién le toca?? Todo esto deberían especificarlo en algún lado! Porque si no mira, en el caso de mi hijo, el uno por el otro y la casa sin barrer. Tenemos a un niño que come de todo y que dice "por favor" y "gracias", pero desmotivado. Manda cojones!

Total, que la profesora, una gran profesional, decide organizar una reunión a tres: ella, el niño y yo. Motivo de la reunión? Buscar soluciones.

Aha... buscar soluciones... Pero... Entonces... Ya estamos seguros de cuál es el problema? Ah sí! La motivación. Pero el problema de quién es? Quiero decir... A ver si es que el problema es que eres una incompetente de mierda! Porque cabe la posibilidad de que la mala madre sea yo, por supuesto, pero madre no hay más que una y a ti te encontré en la calle!

Ni que decir tiene que no le dije nada de eso a la profe. Al revés, tanto mi hijo como yo estuvimos de lo más participativos, en plan lluvia de ideas, buscando soluciones con todas nuestras fuerzas. Encontrar, lo que se dice encontrar, no encontramos ninguna solución, las cosas como son. Pero la profe tampoco. Así que, después de una hora dándole vueltas, lo dejamos en empate y nos fuimos a casa con la promesa de seguir pensando.

Hasta aquí, tenemos un niño de 9 años desmotivado. Un niño de 9 años que se porta fatal, que ha suspendido un par de examenes. Bueno. Yo podía con eso. Pero la cosa va a más. Un buen día, una llamada del padre del niño me deja con la boca abierta, estupefacta: "Telma, la profesora del niño me ha dicho que nuestro hijo no es feliz. Que le llevemos a un psicólogo".

HASTA AHÍ PODIAMOS LLEGAR!! Alguna vez os ha entrado el instinto asesino?? Sabéis, no? Me refiero a cuando te sube una rabia desde la boca del estómago y sientes que serías capaz de matar. A ver, igual matar no, me he pasado, pero un par de hostias sí las hubiera dado. En serio esta... No sé cómo llamarla... Tipa! Se atreve a decir que mi hijo no es feliz?? No será feliz en clase! En casa se ríe y disfruta como el que más!

Y a todo esto, mientras yo me comía la cabeza con la motivación, la incompetencia del sistema educativo en general, mi hijo me iba dando señales de lo que ocurría y yo no las veía.

_ Mama, tengo un grano blanco.

_ Mira, tengo pelitos aquí. Y aquí.

_ Pero tú has visto esa tía el culo que tiene?

_ Necesito desodorante, mira, huele!

Era tan fácil como eso. Mi hijo es un adolescente. Será posible que me haya cogido desprevenida?

Estoy tranquila y estoy feliz. Me espera una etapa difícil, pero una etapa en la que estoy segura de que vamos a aprender mucho el uno del otro. Mi hijo se me hace mayor pero aquí me tiene para acompañarle en esto.

P.D. Gracias amor por tu apoyo incondicional. Te quiero.

P.D.2 Sigo pensando que la motivación es cosa de ellos...

7 comentarios:

  1. ¡Suerte! Seguro que encuentras el modo de divertirte en medio de la revolución que empieza :)
    En cuanto a la motivación, es cosa del chico, principalmente. La motivación por aprender y por "ir bien" en la escuela, viene de casa y se construye desde que son pequeñitos. El interés por una materia en particular, por la clase que se está dando, debe fomentarlo el profesor. Pero yo creo que lo principal viene de casa; que si le toca un profesor aburrido de una materia que no le gusta en lo más mínimo, ha de tener la voluntad de aprobarla de cualquier manera, porque es su responsabilidad como estudiante. Esto, claro, de la voluntad y las responsabilidades, se pone interesante cuando granos, pelos y tías con culos dignos de mención, aparecen en el camino :D

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    1. Sí, en realidad yo también creo que lo de la motivación es culpa mía... En fin, haremos lo que podamos :)

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    2. Pero lo de "culpa" suena a hacer algo "malo" o a hacer "daño", y aquí no hay de eso. Aquí hay una mamá que se chuta una hora de junta con la profesora, y todavía sigue pensando en qué puede hacerse ;) Esa mamá que hace al chico ir a clase aunque esté nevado, y que le pone el ejemplo estudiando a distancia :)

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  2. TODOS hemos pasado por ahí, y todos hemos estado desmotivados y apáticos ya sea colegio, profesores, padres, la sociedad en general. Menos mal que de momento no le ha dado por el enamoramiento y el suspiro continuo! jeje

    Hasta estas etapas tienen cosas positivas y es que tu chico ya es todo un hombrecito!
    Un besito y paciencia :)

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    1. Ánimo Telma, yo estoy pillado a mitad (hijo con 13 e hija con 9), así que te entiendo perfectamente.
      Be hapy

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